LET’S Nupu Nupu

LET'S Nupu Nupu

LET'S ぬぷぬぷっ

Sobre este anime

A finales de los años 90, el anime experimentaba con formatos que hoy nos parecen extraños, pero que en su momento fueron el reflejo de una cultura editorial muy específica. *LET’S Nupu Nupu*, estrenada en 1998 por el estudio Group TAC, es uno de esos casos curiosos que, si bien no pasaron a la historia por su calidad técnica o narrativa profunda, representan perfectamente el espíritu del humor absurdo japonés de aquella época.

Para entender este anime, primero hay que entender su origen: el formato de cuatro paneles o *yonkoma*. En Japón, es muy común encontrar tiras cómicas de apenas cuatro viñetas en periódicos y revistas. Estas historias están diseñadas para contar un chiste rápido, presentar una situación ridícula y cerrar antes de que el lector pierda el interés. *LET’S Nupu Nupu* traslada esa estructura a la pantalla. Con 16 episodios de corta duración, el programa no intenta construir un arco dramático complejo ni desarrollar a sus personajes; lo que busca es lanzarte una sucesión de situaciones desconcertantes a gran velocidad.

La narrativa se divide en segmentos que se entrelazan sin mayor pretensión que la de causar extrañeza o risa. Por un lado, tenemos a la señorita Shitara, cuyo arco argumental se basa en un intento constante y fallido de seducir al joven Takagi, una dinámica que juega con los tropos del género *ecchi* de una manera tan exagerada que se vuelve caricaturesca. Por otro lado, la serie nos presenta al “Gato Sushi”, un personaje cuya estupidez heroica y diseño peculiar definen el tono de todo el proyecto. Es ese tipo de humor que no necesita una explicación lógica; simplemente sucede.

Lo que hace a esta serie distinta es su ritmo. Mientras que muchas producciones actuales se toman demasiado en serio el desarrollo de mundos fantásticos o tramas épicas, *LET’S Nupu Nupu* es un recordatorio de que, a veces, la animación solo quiere ser un vehículo para el absurdo. No es un programa que verías para analizar la psique humana, sino más bien algo que se siente como ver un video de humor rápido en redes sociales antes de que existieran las redes sociales.

Si nunca has visto anime, es probable que te sientas confundido al principio. No hay una gran lección moral ni una historia que debas seguir con atención. Es un producto de su tiempo, una cápsula del tiempo de 1998 que captura la esencia de un tipo de comedia muy particular de Japón, donde lo ridículo y lo sexualmente sugerente se mezclan sin filtros. Con una puntuación modesta de 59/100, es una obra que admite sus limitaciones y se siente cómoda siendo exactamente lo que es: un experimento extraño, rápido y sin complicaciones.

¿Para quién es?

* Curiosos que quieran ver cómo era la comedia absurda japonesa de los años 90.
* Espectadores que buscan contenido de ritmo rápido sin una trama compleja que seguir.
* Fans de las historias cortas que prefieren el humor espontáneo sobre la narrativa episódica tradicional.

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