Hi-Speed Jecy
ハイスピード・ジェシー
Sobre este anime
Viajar a finales de los años 80 a través del anime es entrar en una cápsula del tiempo llena de estética neón, cuero y tramas que se sentían como una mezcla entre el cine de acción de Hollywood y la ciencia ficción espacial que dominaba la época. *Hi-Speed Jecy*, una producción de 1989 del legendario Studio Pierrot, es precisamente uno de esos títulos que encapsulan perfectamente esa energía frenética y despreocupada.
La historia sigue a Jecy, un joven con habilidades físicas sobrehumanas —básicamente, una velocidad y agilidad que desafían la lógica— que recorre la galaxia buscando venganza contra el Bismark House, un sindicato criminal que le arrebató a sus padres. Su motivación es el “lyzorium”, un material que estos villanos codician desesperadamente, y que sirve como el motor que mueve todo el conflicto. Pero Jecy no viaja solo; su grupo es un ejemplo fascinante de lo ecléctico que puede ser el anime de ese periodo. Lo acompaña Tiana, una chica que sirve como compañera de viaje; Fork Green, un sacerdote de la religión Heartland con un método de justicia bastante particular: elimina a los criminales lentamente para asegurar su paso al “cielo”; y, quizás lo más extraño, Paolon, una nave espacial que, literalmente, está viva.
Lo que hace a *Hi-Speed Jecy* distinto es esa mezcla entre la tragedia personal y un tono de aventura espacial que no se toma demasiado en serio a sí misma. No estamos ante una epopeya filosófica, sino ante una serie de 12 episodios de pura acción rápida. En aquel entonces, el anime solía experimentar mucho con la idea de “héroes con poderes especiales enfrentándose a organizaciones criminales”, un tropo que se veía mucho tanto en el manga como en el cine de acción de la era. Aquí, esa fórmula se traslada al espacio, creando un escenario donde los duelos a alta velocidad contra personajes como la implacable Jera o su hermano sediento de sangre, Cross, dictan el ritmo de la narrativa.
Es importante entender el contexto: en 1989, el anime estaba en una etapa de transición visual, alejándose de los estilos más rígidos de los 70 y abrazando colores más vibrantes y diseños de personajes más estilizados. *Hi-Speed Jecy* refleja esa transición. Si nunca has visto anime, esta serie es un ejemplo perfecto de cómo se estructuraban las historias de “héroe contra el mundo” antes de la explosión de la animación digital moderna. Es un producto de su tiempo, con una puntuación modesta que refleja que, más que buscar profundidad, su objetivo era ofrecer un entretenimiento directo. No esperes una trama compleja que cambie tu perspectiva de vida; espera persecuciones, naves espaciales vivientes y un sacerdote que reparte justicia de una forma muy cuestionable. Es una curiosidad histórica que nos recuerda una época donde la animación se permitía ser más libre, extraña y, sobre todo, rápida.
¿Para quién es?
* Personas que disfrutan de la ciencia ficción retro y la estética de los años 80.
* Espectadores que buscan historias cortas de acción directa sin complicaciones narrativas.
* Curiosos de la historia del anime que quieren ver cómo el Studio Pierrot experimentaba con conceptos de género antes de sus grandes éxitos.
