Henna ABC

ヘンなABC

Sobre este anime

En la historia de la animación japonesa existen piezas que no buscan contar una epopeya fantástica ni dramas existenciales, sino simplemente acompañar un momento cotidiano. Un ejemplo fascinante de esto es “Henna ABC”, un cortometraje de 1986 que funciona más como una cápsula del tiempo que como una serie tradicional.

Si nunca has visto anime, es probable que tengas en mente imágenes de guerreros con poderes o historias de romance escolar. Sin embargo, el anime también es un medio para la experimentación visual y musical. “Henna ABC” nació dentro de *Minna no Uta*, un programa legendario de la cadena pública japonesa NHK que, desde hace décadas, se dedica a transmitir canciones cortas acompañadas de visuales únicos. Es una institución cultural en Japón; algo así como si en la televisión pública de cualquier país latinoamericano se dedicaran a encargar animaciones originales para acompañar canciones infantiles o folclóricas.

Lo que hace distinta a esta pieza es su naturaleza. No es una serie que debas seguir semana a semana, sino un video musical de un solo episodio. La música corre a cargo de Miyuki Ichijou y el coro infantil de la NHK, creando una atmósfera que se siente nostálgica, propia de una época donde la animación se realizaba con una técnica mucho más artesanal y menos digital. Al verla, uno se encuentra con una estética que se aleja de los estándares modernos de pulcritud y alta definición, ofreciendo en su lugar esa textura orgánica y ligeramente imperfecta de los dibujos hechos a mano en los ochenta.

Es importante mencionar que este tipo de producciones no suelen tener un estudio de animación reconocido detrás, ya que a menudo eran proyectos experimentales o de encargos directos para la cadena. Su puntuación modesta en sitios especializados no debe confundirte: no es una mala producción, simplemente es una pieza de nicho que no intenta competir con los grandes éxitos de taquilla. Es una curiosidad histórica, una pequeña ventana a cómo la televisión japonesa integraba el arte visual en su programación diaria hace casi cuarenta años.

Acercarse a “Henna ABC” es entender que el anime es un lienzo inmenso. A veces se usa para contar historias complejas y otras, como en este caso, simplemente para jugar con el alfabeto, los sonidos y el color, convirtiendo una lección sencilla en una experiencia visual que se queda grabada en la memoria por su sencillez y su honestidad. No requiere que te sientes durante horas a entender una trama complicada; solo necesitas un par de minutos para observar cómo se veía y se escuchaba la televisión educativa en Japón durante una era dorada de la animación analógica.

¿Para quién es?

* Coleccionistas de curiosidades animadas y piezas de archivo poco conocidas.
* Personas interesadas en la historia de la televisión japonesa y su formato de canciones ilustradas.
* Espectadores que buscan una experiencia breve, nostálgica y sin complicaciones narrativas.

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