FAKE

FAKE

Sobre este anime

Si alguna vez te has preguntado cómo se veía el anime a finales de los noventa antes de que la industria se estandarizara tanto, “FAKE” es una cápsula del tiempo bastante peculiar. Se trata de una producción de 1998 del estudio J.C. Staff que, en lugar de intentar abarcar una serie larga, se presenta como un episodio único de larga duración, algo común en aquella época para probar historias que no necesitaban una temporada completa para contarse.

La historia nos lleva a Nueva York y luego a Inglaterra, siguiendo a Dee Laytner y Randy “Ryo” Maclane, dos policías que deciden tomarse un respiro de la vida urbana para irse de vacaciones. La dinámica central aquí no es la resolución de crímenes per se, sino la tensión romántica entre ambos. Dee es alguien que tiene las ideas muy claras sobre lo que siente por su compañero y está decidido a aprovechar el viaje para que su relación pase al siguiente nivel. Ryo, por otro lado, es mucho más reservado y se encuentra en esa etapa de confusión donde no sabe si quiere enfrentar lo que siente o si es mejor mantener las cosas como están.

Lo que hace que “FAKE” se sienta distinto a otras historias de detectives es precisamente ese conflicto personal. Mientras intentan relajarse, se ven envueltos en una serie de crímenes que afectan específicamente a personas de origen japonés en la zona donde se hospedan. Es un choque de tonos interesante: por un lado, tienes una comedia romántica de oficina (o de patrulla, en este caso) y, por otro, un misterio policial que interrumpe sus intentos de romance.

Para alguien que no consume anime habitualmente, esto puede ser una puerta de entrada curiosa. No es una serie de acción frenética ni tiene los tropos exagerados que a veces alejan a los nuevos espectadores. Es un relato autoconclusivo que se siente más cercano a una película de televisión de los noventa. El contexto cultural de la época es evidente en la animación y en cómo se abordan las relaciones entre los personajes, con un estilo visual que recuerda a esos animes de “policías duros” que estaban muy de moda en aquel entonces, pero con un enfoque mucho más centrado en la interacción humana.

No estamos ante una producción que busque revolucionar el género ni marcar un antes y un después en la animación. Es, más bien, un experimento narrativo que mezcla ligereza con un misterio sencillo. Si buscas algo para ver en una tarde de lluvia y quieres entender cómo se contaban historias de personajes complejos en un formato rápido, sin comprometerte a ver cientos de capítulos, este es un buen ejemplo de esa era dorada de los experimentos de estudio.

¿Para quién es?

* Personas que disfrutan de las historias de detectives con un fuerte enfoque en la relación de los protagonistas.
* Espectadores que prefieren historias cortas y cerradas en lugar de series largas.
* Fans de la estética noventera y los animes de corte policial clásico.

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