E’s Otherwise
E'S OTHERWISE
E'S OTHERWISE
Sobre este anime
Imaginar un futuro donde la evolución humana no se da por selección natural, sino por un salto genético repentino, es un terreno que la ciencia ficción ha explorado hasta el cansancio. Sin embargo, *E’s Otherwise*, una serie de 2003 producida por el reconocido Studio Pierrot, intenta abordar este concepto desde una perspectiva más terrenal y menos grandilocuente de lo que estamos acostumbrados hoy en día.
La historia nos sitúa en un mundo donde un grupo selecto de personas desarrolla habilidades psíquicas capaces de convertir sus pensamientos en energía física. En lugar de presentarnos a superhéroes con capas o salvadores del universo, la trama se enfoca en cómo la sociedad y las estructuras de poder reaccionan ante algo que no pueden controlar. Aquí, los “E’s” —como se les llama a estos individuos— no son tratados como salvadores, sino como herramientas o activos militares. Es curioso observar cómo, a inicios de los 2000, el anime solía coquetear con esta idea de la tecnología y la biología fusionándose en entornos urbanos oscuros, una estética muy marcada por la influencia del *cyberpunk* de finales de los noventa.
Lo que hace distinta a esta serie es su enfoque en la ambigüedad moral. A diferencia de las historias donde la línea entre el bien y el mal está claramente trazada, aquí los personajes navegan por un sistema que los utiliza para mantener el orden, obligándolos a cuestionar si su propósito es proteger a la humanidad o simplemente asegurar el control de quienes están arriba en la cadena de mando. No es una serie que busque reinventar la rueda; de hecho, con sus 26 episodios, se siente como un producto de su época: un drama de acción que prioriza la construcción de su propio conflicto interno sobre la pirotecnia visual excesiva.
Para quienes nunca han visto anime, *E’s Otherwise* puede sentirse como una serie de acción con tintes políticos. No esperes una animación vanguardista o una trama revolucionaria que cambie tu vida; más bien, es un reflejo de cómo la industria japonesa de aquel entonces intentaba empaquetar temas complejos sobre la ética y el poder en formatos de entretenimiento episódico. Es una pieza que captura un momento específico de la historia de la animación, cuando el estudio Pierrot —conocido por éxitos masivos— experimentaba con narrativas más contenidas y sombrías. Si te gusta el cine de espionaje o las historias donde los protagonistas están atrapados en una organización que no les permite ser libres, encontrarás aquí una dinámica interesante, aunque imperfecta.
¿Para quién es?
* Personas que disfrutan historias sobre poderes psíquicos con un enfoque realista y militar.
* Seguidores de la estética y los dramas de ciencia ficción de principios de los 2000.
* Espectadores que prefieren tramas centradas en dilemas éticos antes que en la acción desenfrenada.
