ENDRO!
Endro~!
えんどろ〜!
Sobre este anime
Imagina un mundo de fantasía clásica, de esos donde hay espadas, hechizos y criaturas extrañas conviviendo con humanos. Ahora, quítale toda la seriedad épica y los dramas oscuros que sueles ver en películas de caballeros y dragones. Eso es *ENDRO!*, un anime del estudio Gokumi que llegó en 2019 para recordarnos que, a veces, la fantasía no necesita salvar al mundo para ser entretenida.
La premisa juega con una idea muy común en el género: el ciclo eterno donde un Rey Demonio aparece, un héroe lo derrota, el tiempo pasa y todo vuelve a empezar. Pero, en lugar de centrarnos en la batalla final o en el entrenamiento riguroso de un guerrero legendario, la serie decide enfocarse en la vida cotidiana de un grupo de chicas que asisten a una academia para aventureros. Es como si viéramos el día a día de estudiantes de secundaria, pero con la diferencia de que sus tareas escolares implican aprender a usar magia o manejar un arma en un entorno mágico.
Lo que hace que *ENDRO!* se sienta distinto es su ritmo relajado. Pertenece al género *slice of life*, lo que significa que el conflicto principal (derrotar al Rey Demonio) queda en un segundo plano frente a las dinámicas entre las protagonistas. Tenemos a Yusha, que tiene todo el potencial físico para ser una heroína, pero es bastante despistada; a Seyla, una elfa que intenta ser la voz de la razón pero siempre termina metida en problemas por su exceso de seriedad; y a otras compañeras que completan un grupo bastante peculiar. No estamos ante una historia donde el peligro es inminente en cada esquina; el peligro aquí es más bien si van a llegar a tiempo a clase o cómo resolverán un malentendido absurdo entre amigas.
Para alguien que nunca ha visto anime, este título es una excelente puerta de entrada si buscas algo ligero. No requiere que te aprendas un universo complejo ni que sigas tramas políticas complicadas. Es un vistazo a cómo se vería la vida escolar si viviéramos en un mundo de juegos de rol, donde la magia es algo cotidiano y las preocupaciones son más personales que existenciales.
Culturalmente, es interesante ver cómo el anime toma tropos de la fantasía occidental —magos, elfos, guerreros— y los filtra a través de una sensibilidad japonesa que prioriza la comedia y la interacción social. Es una mezcla simpática que no se toma en serio a sí misma, lo cual es refrescante en un mar de series que intentan ser demasiado profundas. Con sus 12 episodios, es una experiencia cerrada que puedes ver de principio a fin sin sentir que te estás comprometiendo con una saga interminable. No es una serie que vaya a cambiar tu vida, pero cumple con su objetivo: ofrecer un respiro simpático y sin pretensiones.
¿Para quién es?
* Personas que buscan una historia relajada para desconectar después de un día pesado.
* Seguidores de las comedias escolares que disfrutan viendo cómo se llevan amigos con personalidades opuestas.
* Espectadores que quieren probar el anime con algo sencillo, sin violencia excesiva ni tramas complicadas.
