Dimension High School
Dimensionハイスクール
Sobre este anime
A veces, el mundo del anime nos presenta propuestas que se salen por completo de lo convencional, no necesariamente por ser complejas, sino por ser genuinamente extrañas. *Dimension High School*, estrenada en 2019 por el estudio Polygon Magic, es uno de esos casos donde la premisa es tan peculiar que te obliga a prestar atención, aunque sea por pura curiosidad.
Imagina que estás en una clase de recuperación, un día cualquiera, tratando de terminar tus tareas escolares, cuando de pronto una piedra que encontraste en el camino comienza a hablarte. No es una metáfora ni un sueño: la piedra te dice que tú y tus amigos son los elegidos de una profecía y, antes de que puedas procesar la información, una luz cegadora te transporta a una dimensión alterna. Lo más raro es que, al llegar, descubres que no solo has cambiado de lugar, sino que has cambiado de estilo visual: te has convertido en parte de un mundo animado.
Esta serie se aleja de los dramas escolares tradicionales. Aquí, el conflicto principal no es el primer amor ni los exámenes finales, sino una Esfinge que aparece de la nada y los obliga a resolver acertijos para poder regresar a su realidad. Es una mezcla de comedia y elementos sobrenaturales que juega constantemente con la idea de “qué pasaría si un grupo de chicos normales tuviera que sobrevivir en un videojuego o caricatura”.
Lo que hace distinta a esta producción es su apuesta técnica. Al combinar actores reales con animación, *Dimension High School* intenta crear una experiencia visual que se siente como un híbrido entre un programa de variedades japonés y una serie de fantasía. Es un formato arriesgado que no siempre logra aterrizar sus ideas, y de hecho, la crítica ha sido bastante dura con el resultado final, otorgándole una puntuación de apenas 39 sobre 100. Sin embargo, ese mismo tropiezo es lo que le otorga cierto valor como pieza de conversación: es un experimento fallido que, a pesar de sus errores, se atreve a intentar algo diferente en un mar de series que suelen seguir fórmulas idénticas.
No es una serie que busque la profundidad emocional ni el realismo. Su encanto, si se puede llamar así, radica en lo absurdo. Es como ver un accidente de tren diseñado intencionalmente para ser colorido y ruidoso. Si alguna vez te has preguntado cómo se ve un anime cuando decide ignorar todas las convenciones narrativas y simplemente lanzarse al vacío de la extravagancia, este título de 12 episodios es un ejemplo de manual. No esperes una historia que cambie tu vida, pero sí prepárate para cuestionar constantemente qué estaban pensando los creadores mientras escribían los diálogos.
¿Para quién es?
* Curiosos del formato que disfrutan viendo experimentos visuales extraños y poco convencionales.
* Espectadores que buscan algo ligero y absurdo para pasar el rato sin expectativas de complejidad.
* Personas interesadas en ver cómo se mezclan la actuación real con la animación japonesa de manera experimental.
