Da Yu Hai Tang
大鱼海棠
Sobre este anime
A veces, el mundo de la animación nos sorprende con proyectos que tienen una historia de gestación tan fascinante como el resultado final en pantalla. *Da Yu Hai Tang*, conocida internacionalmente como *Big Fish & Begonia*, es uno de esos casos curiosos donde la ambición creativa se encontró con una realidad técnica que tomó años resolver.
Para entender este proyecto, hay que viajar al año 2004. En ese momento, no estábamos ante el largometraje que conocemos hoy, sino ante un cortometraje en formato flash creado por Liang Xuan. Fue una pieza que llamó la atención en el festival digital de Intel en China, ganando reconocimientos por su propuesta visual. Ese corto fue la semilla, el prototipo que demostraba que había una visión artística potente esperando ser desarrollada. Sin embargo, el camino desde esa idea inicial hasta la película terminada fue largo, lo que le da a esta obra un aura de proyecto de pasión que pocos estudios se atreven a sostener durante tanto tiempo.
Lo que hace que *Da Yu Hai Tang* se sienta distinta dentro del panorama de la animación es cómo aborda sus elementos sobrenaturales. En lugar de apoyarse en tropos comunes, la narrativa se sumerge en una estética que respira mitología china. Es una apuesta visual que busca alejarse de los estándares más comerciales para ofrecer algo que se siente antiguo y contemporáneo al mismo tiempo. Al verla, es evidente que el estudio B&T no intentaba hacer un producto de consumo rápido, sino construir un mundo donde la aventura y el drama romántico se entrelazan con reglas propias, alejándose de lo que usualmente vemos en las producciones más tradicionales de Japón.
Es importante mencionar que, aunque visualmente es muy llamativa, es una propuesta que divide opiniones. Con una puntuación de 48 sobre 100, es claro que no es para todo el mundo. Su ritmo y la forma en que estructura sus conflictos emocionales pueden resultar desconcertantes para quienes buscan una narrativa convencional. No es una película que te lleve de la mano; requiere que el espectador esté dispuesto a dejarse llevar por su atmósfera y su melancolía, incluso si eso significa que el ritmo se sienta pausado o que ciertas decisiones de los personajes generen frustración.
Si nunca has visto anime o cine animado fuera de los grandes estudios comerciales, esta película es una puerta de entrada interesante hacia la animación china moderna. No es la opción más sencilla para empezar, pero sí es una muestra clara de cómo la industria en China ha crecido, pasando de proyectos experimentales en flash a largometrajes con una escala visual impresionante. Es una historia sobre el sacrificio y las consecuencias de nuestras elecciones, contada con una sensibilidad visual que, independientemente de si te gusta el guion o no, es difícil ignorar por completo.
¿Para quién es?
* Personas interesadas en la mitología y el folclore chino.
* Espectadores que priorizan la estética visual y la atmósfera sobre la narrativa convencional.
* Quienes disfrutan de los dramas románticos con tintes fantásticos y un tono melancólico.
