Becoming Pigs Yeah Yeah
Butta ni Natte yeah yeah
豚になってyeah yeah
Sobre este anime
A veces, el mundo del anime nos sorprende con formatos que se alejan de las series largas o las películas de gran presupuesto. *Becoming Pigs Yeah Yeah*, lanzado en 2020, es uno de esos casos curiosos que, más que una historia tradicional, funcionan como una experiencia visual directa y sin rodeos. Se trata de un video musical que acompaña una canción del productor Neru, y aunque su duración es de apenas un episodio, logra encapsular una energía muy específica que difícilmente encontrarías en una producción comercial estándar.
Para alguien ajeno al anime, puede sonar extraño que un video musical se catalogue dentro de este medio, pero en Japón es una práctica común. Artistas de música, especialmente del género Vocaloid o productores independientes, colaboran con animadores para crear piezas cortas que acompañan sus lanzamientos. En este caso, el video no intenta contarte una trama compleja con arcos de personajes; su objetivo es transmitir una sensación, un estado de ánimo o una crítica social a través de la combinación de ritmo y estética visual.
Lo que hace distinto a este trabajo es precisamente su libertad creativa. Al no tener la presión de vender figuras de acción o mantener una audiencia durante veinte episodios, los creadores se permiten experimentar con la animación de formas mucho más arriesgadas. La estética aquí no busca la perfección técnica, sino la contundencia. Es un reflejo de la cultura digital japonesa contemporánea, donde la música y la animación se fusionan para crear contenidos rápidos, intensos y diseñados para ser consumidos en plataformas de video, muy en sintonía con lo que vemos hoy en día en redes sociales.
Si te acercas a este video esperando una narrativa tradicional, te vas a confundir. No hay un inicio, nudo y desenlace claros en el sentido convencional. En su lugar, te encuentras con una pieza de arte audiovisual que juega con la ironía y la saturación visual. Es un excelente punto de entrada para entender que el anime no es solo un género, sino una técnica que puede utilizarse para cualquier cosa: desde vender juguetes hasta expresar la angustia existencial de una canción. Es, en esencia, un destello de creatividad pura que dura lo mismo que una canción pop, pero que se queda grabada por su estilo visual agresivo y su propuesta sonora. Es un vistazo a cómo la cultura pop japonesa actual procesa el desencanto y lo convierte en algo pegajoso.
¿Para quién es?
* Personas curiosas por la intersección entre la música moderna y la animación independiente.
* Espectadores que prefieren experiencias visuales cortas y directas en lugar de historias largas.
* Fans de la estética experimental y los videos musicales con carga simbólica.
