AWAKE
AWAKE
Sobre este anime
A veces, la historia del anime no se escribe en grandes estudios de televisión con presupuestos millonarios, sino en los pasillos de convenciones y reuniones de entusiastas. Un ejemplo fascinante de esto es “AWAKE”, una pieza de animación de 1984 que es más un artefacto histórico que una serie tradicional. Para entenderlo, hay que alejarse de la idea de que todo el anime es un producto comercial diseñado para vender juguetes o mercancía masiva.
En la década de los 80, la cultura otaku en Japón estaba apenas consolidándose. No existía internet para compartir videos virales, así que la forma de demostrar pasión por la ciencia ficción era crear tus propias animaciones para eventos presenciales. “AWAKE” nació precisamente así: su primer episodio fue creado específicamente para abrir la convención de ciencia ficción “Uru Matsuri III”. Es un proyecto que destila la energía de esa época, donde los aficionados tomaban las riendas de la producción técnica para mostrar de lo que eran capaces, inspirándose directamente en el estilo frenético y lleno de referencias que caracterizaba a los famosos cortos de “Daicon”.
Lo que hace a “AWAKE” particularmente curioso es que no intenta contar una historia compleja o profunda. Es un ejercicio de estilo. En sus apenas dos episodios —el segundo apareció tres años después, en 1987—, la obra pone sobre la mesa los dos pilares que obsesionaban a gran parte de la comunidad de ciencia ficción japonesa de aquel entonces: los robots gigantes, o el género *mecha*, y la estética de personajes jóvenes y tiernos. Es una combinación que, aunque hoy nos resulte común, en aquel momento era el lenguaje visual que definía a los grupos de fanáticos más dedicados.
Al verlo, no te encontrarás con una narrativa fluida o personajes con los que puedas empatizar profundamente. De hecho, su puntuación de 42/100 refleja que es una obra con muchas asperezas técnicas y una estructura desconectada. No es una serie que busques para entretenerte un fin de semana; es más bien un vistazo a cómo se veía la ambición creativa de los fans antes de que la industria profesional absorbiera sus métodos. Es un recordatorio de que, antes de que el anime se convirtiera en un fenómeno global de streaming, era una subcultura artesanal donde lo importante era demostrar que podías animar un robot disparando láseres o una secuencia de acción rápida, aunque el resultado final fuera errático.
“AWAKE” es, en esencia, una cápsula del tiempo. Nos muestra una era donde el entusiasmo por el género *mecha* y la ciencia ficción era tan fuerte que no importaba si el producto final carecía de coherencia narrativa; lo que importaba era la capacidad de realizarlo y compartirlo con otros que hablaban el mismo idioma. Si decides echarle un vistazo, hazlo entendiendo que estás viendo un experimento amateur que ayudó a cimentar la cultura de los eventos de fans en Japón, y no una producción hecha para el gran público.
¿Para quién es?
* Curiosos de la historia del anime que quieren ver los orígenes de la cultura de convenciones.
* Entusiastas de la estética retro y la animación experimental de los años 80.
* Coleccionistas de curiosidades técnicas que prefieren estudiar el contexto sobre la calidad narrativa.
