Asura Cryin’
Asura Cryin'
アスラクライン
Sobre este anime
A veces, el mundo del anime nos presenta historias que parecen una mezcla caótica de géneros, y *Asura Cryin’* es un ejemplo perfecto de ese tipo de experimentos que intentan abarcarlo todo. Lanzada en 2009 por el estudio Seven Arcs, esta serie de 13 episodios es una propuesta que combina la vida escolar con elementos sobrenaturales y, por supuesto, robots gigantes, un pilar fundamental en la cultura del anime japonés que suele fascinar a los espectadores locales pero que a veces puede confundir a los recién llegados.
Imagina que eres un estudiante de preparatoria común y corriente, tratando de lidiar con los problemas típicos de tu edad, cuando de repente descubres que tu mejor amiga, Misao, te sigue a todas partes, pero con un pequeño detalle: es un fantasma. La vida de Natsume Tomoharu, el protagonista, da un giro radical cuando recibe un maletín misterioso que alguien le dejó en la antigua casa de su hermano. No tiene instrucciones, no sabe qué contiene, pero pronto descubre que medio mundo parece querer arrebatárselo.
Lo que hace a *Asura Cryin’* distinta es precisamente esta premisa de “misterio en movimiento”. Mientras la mayoría de las series de mechas (robots) se enfocan únicamente en la guerra o la política, aquí el conflicto comienza a pequeña escala: un chico tratando de sobrevivir a grupos que lo persiguen sin descanso mientras intenta entender por qué su vida se ha convertido en una película de acción. La convivencia entre Tomoharu y el fantasma de Misao le da un toque melancólico y personal que equilibra los momentos en los que aparecen las máquinas de combate.
En el contexto cultural japonés, el concepto de los espíritus que se quedan en nuestro plano terrenal es algo muy presente, y aquí se utiliza como el ancla emocional de la historia. No es solo un accesorio para justificar poderes especiales; es la relación central que mueve al protagonista a actuar. Sin embargo, no hay que engañarse: es una serie que intenta equilibrar demasiadas piezas. Con solo 13 episodios, el ritmo es acelerado. A veces sientes que la historia quiere contarte un drama adolescente profundo y, al segundo siguiente, te lanza a una pelea de robots que parece sacada de otra serie.
Es una obra que se siente como un producto de su época, donde los estudios experimentaban con mezclar lo sobrenatural con la tecnología pesada. No busca ser la historia más profunda que verás en tu vida, pero cumple con la función de entretener si te gustan las tramas que no se quedan quietas. Si buscas algo para pasar el rato un fin de semana y no te molesta que la historia tenga un tono un tanto irregular, puede ser una curiosidad interesante para explorar cómo se construían estas narrativas hace más de una década.
¿Para quién es?
* Fans de las historias de misterio sobrenatural con toques de acción escolar.
* Espectadores que disfrutan de las dinámicas entre humanos y fantasmas.
* Quienes buscan un anime corto y autoconclusivo para ver en un par de días.
