Around the World with Willy Fog
Anime 80-nichikan Sekai Isshuu
アニメ80日間世界一周
Sobre este anime
Seguramente recuerdas haber visto, en algún domingo por la tarde o durante las vacaciones, a un león con sombrero de copa y un traje impecable viajando en trenes, barcos y hasta elefantes. *La vuelta al mundo de Willy Fog* es uno de esos recuerdos compartidos por toda una generación en Latinoamérica. Aunque muchos lo recordamos con el doblaje que nos acompañó en la infancia, es curioso notar que este proyecto nació de una colaboración internacional entre los estudios BRB Internacional y la legendaria Nippon Animation en 1987.
Lo que hace especial a esta serie de 26 episodios es cómo toma la clásica novela de Julio Verne y la traduce al lenguaje de la animación japonesa de los ochenta. En lugar de humanos, los personajes son animales antropomórficos, una técnica que en ese entonces era muy común para hacer las historias más digeribles y entrañables para una audiencia joven. Willy Fog no es solo un aventurero; es la representación de la puntualidad y la caballerosidad británica llevada al extremo, alguien que decide apostar su fortuna a que puede completar una travesía global en menos de tres meses.
A diferencia de otras series de aventuras frenéticas, aquí el conflicto no es solo contra el tiempo o la geografía. Fog debe lidiar con sabotajes constantes de quienes quieren verlo fracasar. Es una historia sobre la perseverancia y la lealtad, donde Fog no viaja solo: está acompañado por Rigodón y Tico, quienes aportan ese contrapunto cómico y emocional necesario para que el viaje no se sienta como un documental geográfico.
El contexto cultural de esta serie es fascinante. Fue parte de una época donde la televisión abierta en español se nutría de estas coproducciones que unían la técnica japonesa con la narrativa literaria europea. No es el anime con la animación más fluida o espectacular de la historia, pero su encanto reside en su sencillez y en cómo logra mantener la tensión de la apuesta original sin necesidad de efectos especiales modernos. Si te acercas a ella hoy, verás un ritmo más pausado, algo que se agradece frente a la saturación de estímulos actual. Es una invitación a viajar desde la comodidad del sofá, viendo cómo un caballero victoriano intenta ganar una apuesta imposible mientras recorre paisajes que, en los ochenta, se sentían mucho más lejanos y exóticos de lo que son hoy.
No es una serie que busque la complejidad psicológica profunda, sino que se enfoca en el valor del cumplimiento de la palabra dada y en el compañerismo. Al terminar los 26 episodios, te queda la sensación de haber completado un viaje, no solo geográfico, sino también nostálgico.
¿Para quién es?
* Para quienes buscan una historia clásica de aventuras sin complicaciones técnicas.
* Para espectadores que disfrutan de las narrativas basadas en literatura universal.
* Para quienes sienten curiosidad por el estilo de animación de los años 80.
