Ali Baba and the Forty Thieves
Ali Baba to 40-hiki no Touzoku
アリババと40匹の盗賊
Sobre este anime
Imaginen que alguien toma el clásico cuento de “Alí Babá y los cuarenta ladrones”, le da la vuelta por completo y lo convierte en una persecución frenética llena de gatos. Eso es exactamente lo que nos encontramos en *Ali Baba and the Forty Thieves*, una película de 1971 producida por Toei Animation para celebrar su vigésimo aniversario.
Lo primero que llama la atención es que, aunque el título nos remita a la historia tradicional de *Las mil y una noches*, la trama decide ignorar las expectativas. Aquí, el protagonista no es el héroe astuto que todos conocemos; en realidad, es el descendiente del líder de los ladrones originales. Su misión no es otra que recuperar el tesoro que le pertenece por derecho de sangre, enfrentándose a un antagonista que curiosamente se llama Alí Babá XXXIII. Sí, leyeron bien: el supuesto héroe del cuento clásico es aquí un tirano que gobierna con mano de hierro.
Esta inversión de roles es el corazón del conflicto y es lo que hace que esta cinta sea peculiar. No esperen un drama histórico serio ni una adaptación fiel al libro; lo que tenemos enfrente es pura energía desbordada. El protagonista no está solo en esta aventura: cuenta con un ejército bastante inusual compuesto por 38 gatos y un solo ratón, un detalle que le otorga un tono caricaturesco y sumamente dinámico.
Es imposible hablar de esta obra sin mencionar su contexto histórico. Fue un proyecto importante para Toei en su momento y, aunque hoy en día tenga una recepción modesta por parte de la crítica (con un puntaje de 52 sobre 100), es fascinante ver cómo se gestaban las ideas en el estudio durante esa época. De hecho, el filme cuenta con la participación de Hayao Miyazaki, quien años después se convertiría en una leyenda de la animación mundial. Al ver la película, uno puede notar ese estilo visual desenfrenado y lleno de movimiento que empezaba a cocinarse en las mentes de los artistas que trabajaban allí.
Si nunca han visto anime, esta es una puerta de entrada curiosa. No es el tipo de historia profunda o filosófica que a veces se asocia con el medio; es, más bien, un ejemplo de cómo la animación japonesa puede tomar una leyenda universal y transformarla en una experiencia de acción pura, casi como un *cartoon* de la vieja escuela pero con el sello distintivo del estudio japonés. Es una pieza de archivo, una rareza que nos recuerda que incluso las historias más antiguas pueden ser el lienzo perfecto para experimentar con el caos y la diversión.
¿Para quién es?
* Personas curiosas por ver cómo se adaptaban los cuentos clásicos en el anime de los años 70.
* Espectadores que disfrutan de historias donde los roles de “héroe” y “villano” se invierten para sorprender.
* Fans de la animación que buscan descubrir los primeros trabajos de figuras legendarias de la industria.
