Akuma no Memumemu-chan
悪魔のメムメムちゃん
Sobre este anime
A veces, el mundo del anime nos presenta personajes que, en lugar de intentar conquistar el mundo o salvar el universo, solo buscan sobrevivir a su propia incompetencia. Ese es exactamente el caso de *Akuma no Memumemu-chan*, una producción del 2018 que nos pone frente a un dilema bastante particular: ¿qué pasa cuando un ser sobrenatural diseñado para ser una amenaza resulta ser, en realidad, alguien completamente inofensivo?
La historia gira en torno a Memumemu-chan, una súcubo que, por definición, debería ser una experta en la seducción y la recolección de almas. Sin embargo, la realidad de este personaje es mucho más terrenal y frustrante. Lejos de las representaciones intensas o dramáticas que solemos ver en series de fantasía, aquí nos encontramos con un enfoque humorístico donde la protagonista simplemente no tiene la habilidad ni la picardía necesaria para cumplir con las expectativas de su especie. Es un contraste curioso que juega con las expectativas del espectador: esperamos un despliegue de poderes oscuros o situaciones sugerentes, y lo que obtenemos es a alguien que se esfuerza poco y logra menos.
El estudio detrás de este proyecto es Shaft, un nombre que suele asociarse con estilos visuales muy marcados, ángulos de cámara inusuales y una estética experimental. Aunque *Akuma no Memumemu-chan* es un episodio único, se nota esa intención de convertir situaciones cotidianas y mundanas en algo que se siente extraño y, por momentos, absurdo. No estamos ante una historia compleja con giros de guion profundos, sino ante una viñeta cómica que utiliza la animación para resaltar lo patético y simpático de su protagonista.
Culturalmente, este tipo de historias encaja en una vertiente muy específica del anime: la comedia de personajes “perdedores” o inadaptados. En Japón, existe una larga tradición de tomar figuras mitológicas o aterradoras —como demonios, vampiros o súcubos— y traerlas al mundo moderno para ver cómo fracasan al intentar integrarse. Es una forma de humanizar lo fantástico a través del fracaso constante. Aquí, la gracia no reside en la acción, sino en ver a Memumemu-chan tropezar una y otra vez en sus intentos fallidos de recolectar almas, convirtiendo lo que debería ser una tarea oscura en un ejercicio de paciencia y torpeza.
Si buscas algo que no requiera una inversión de tiempo significativa y prefieres ver cómo se juega con los tropos del género sobrenatural sin tomarse nada en serio, esta pieza ofrece un vistazo rápido a un estilo de comedia muy particular. Es una experiencia breve, sencilla y, sobre todo, centrada en la incapacidad de su protagonista para ser el monstruo que se supone que debe ser.
¿Para quién es?
* Personas que disfrutan de comedias cortas y absurdas.
* Espectadores curiosos por ver versiones cómicas de criaturas mitológicas.
* Quienes prefieren historias ligeras que no requieren seguir una trama compleja.
