A.LI.CE
A・LI・CE
A・LI・CE
Sobre este anime
Imagínate que eres una niña, la astronauta más joven de la historia, y de repente, tras un accidente catastrófico en tu misión, despiertas en un mundo que ya no reconoces. No han pasado minutos ni horas; el calendario te dice que han pasado tres décadas. Estás sola, el mundo ha cambiado drásticamente y, para colmo, alguien te está buscando, pero no para ayudarte precisamente. Esa es la premisa central de *A.LI.CE*, una película de ciencia ficción del año 2000 que nos plantea un escenario bastante incómodo y fascinante a la vez.
Lo que hace que esta historia se sienta distinta es cómo aborda el concepto del viaje en el tiempo no como una aventura emocionante, sino como una tragedia personal. A diferencia de otras historias donde el protagonista llega al futuro y se maravilla con los autos voladores o la tecnología avanzada, aquí la protagonista, Alice, se encuentra con un escenario distópico. El planeta está bajo el control de una figura autoritaria llamada Nero, que gobierna con mano de hierro. La tensión no proviene de resolver paradojas temporales, sino de la supervivencia pura y dura: una niña perdida en un mundo hostil que la persigue activamente.
Culturalmente, esta cinta es un reflejo de ese miedo muy específico que existía al cambio de milenio. El año 2000 fue una época donde la ciencia ficción japonesa exploraba mucho la ansiedad tecnológica y los gobiernos opresivos. *A.LI.CE* encapsula esa sensación de incertidumbre, donde la tecnología no es una aliada, sino un arma que sirve a los intereses de quienes están en el poder. Es interesante notar que, aunque la animación puede sentirse algo anticuada para los estándares actuales, la premisa sigue siendo un gancho sólido para cualquiera que disfrute de historias de “pez fuera del agua” con tintes oscuros.
No estamos ante una producción que busque reinventar el género o que tenga una ejecución técnica impecable —de hecho, la recepción crítica ha sido bastante fría—, pero tiene algo que la hace destacar: la vulnerabilidad de su protagonista. Ver a alguien tan joven enfrentarse a un sistema político corrupto y a la pérdida total de su realidad anterior añade una capa de drama que eleva la historia por encima de la simple acción espacial. Es una pieza curiosa para entender cómo se hacían las películas de género a principios de siglo, donde el enfoque estaba más en el conflicto humano que en los efectos visuales complejos. Si buscas algo corto, directo y con una premisa de ciencia ficción clásica sin complicaciones, este es un visionado curioso para un fin de semana.
¿Para quién es?
* Personas que disfrutan de historias de supervivencia en futuros distópicos.
* Espectadores curiosos por el anime de ciencia ficción de la era del 2000.
* Quienes prefieren tramas directas y autoconclusivas sin necesidad de seguir largas series.
