BURN THE WITCH
BURN THE WITCH
Sobre este anime
Imagina que el Londres que conocemos, con su Big Ben, sus cabinas telefónicas rojas y su lluvia constante, es solo la mitad de la historia. Existe un “Londres Inverso”, una cara oculta de la ciudad donde habitan criaturas fantásticas que han estado causando problemas desde tiempos inmemoriales. Esta es la premisa de *Burn the Witch*, una propuesta que llega desde Studio Colorido, un equipo conocido por su estilo visual vibrante y dinámico, y que nos aleja de las historias de samuráis o poderes cósmicos para llevarnos a una burocracia mágica muy particular.
En esta historia, el problema no es que existan dragones, sino cómo la sociedad se organiza para lidiar con ellos. Olvida los cuentos de caballeros rescatando princesas; aquí, la gestión de estas criaturas es un trabajo administrativo y de campo. Nuestras protagonistas, Noel Niihashi y Ninny Spangcole, son agentes de “Wing Bind”, una organización que se encarga de proteger a los ciudadanos y, curiosamente, de conservar a los dragones. Es interesante ver cómo el anime aborda la fantasía desde un ángulo casi corporativo: hay reglas, hay jerarquías y, sobre todo, hay mucho papeleo mezclado con hechizos.
Lo que hace que *Burn the Witch* se sienta distinta es su ritmo. Al ser una historia contenida en solo tres episodios, no se pierde en presentaciones eternas o arcos de entrenamiento interminables. Va directo al grano. La estética es refrescante, alejándose de los tonos oscuros habituales del género de fantasía urbana para ofrecernos un Londres colorido, con un diseño de personajes muy estilizado y una dirección de arte que se siente moderna y ágil. Es una excelente puerta de entrada para quienes no están acostumbrados a ver anime, ya que no requiere que te aprendas mitologías complejas o que te comprometas a ver cientos de capítulos para entender qué está pasando.
Culturalmente, la obra juega con la idea del folclore británico mezclado con la estructura clásica del anime de acción. Funciona como una historia de compañeras de trabajo que, a pesar de sus personalidades opuestas, deben colaborar para mantener el orden. No intenta cambiar el mundo ni darnos lecciones de vida profundas; su objetivo es mucho más sencillo: ofrecer un entretenimiento sólido, con escenas de acción bien coreografiadas y un mundo que, aunque pequeño, se siente vivo y con muchas historias por contar. Es un producto honesto, sin pretensiones, que sabe exactamente qué es y cuánto tiempo necesita para contarlo.
¿Para quién es?
* Personas que buscan una historia corta y cerrada que puedan ver en una sola tarde.
* Espectadores que disfrutan de la fantasía urbana con un toque moderno y dinámico.
* Quienes prefieren tramas directas sin necesidad de conocer historias previas o complicadas.
