Awajishima no Shichifukujin

あわじしまの七福神

Sobre este anime

Imagina que los dioses que prometen prosperidad y buena fortuna en la mitología japonesa, en lugar de estar en un pedestal sagrado, terminan siendo expulsados del cielo por ser unos completos holgazanes. Eso es exactamente lo que ocurre en *Awajishima no Shichifukujin*, una serie corta de 2020 que toma figuras legendarias y las baja a la realidad terrenal de la isla de Awaji, en la prefectura de Hyogo.

En la cultura japonesa, los “Siete Dioses de la Fortuna” son figuras que verás en templos, amuletos y negocios; se supone que traen éxito, longevidad y dinero. Pero aquí, el dios Susanoo-no-Mikoto se harta de su pereza y los destierra. Su castigo es sencillo: si quieren recuperar su lugar en el firmamento, deben ganarse su regreso ayudando a los humanos y acumulando “puntos de virtud”.

Lo que hace que esta serie sea distinta no es su animación ni su presupuesto, sino la forma en que moderniza el mito. Para llevar el registro de sus buenas acciones, estos dioses no usan pergaminos antiguos ni hechizos complejos; utilizan algo que todos conocemos demasiado bien: “teléfonos divinos”. Es un choque cómico ver a deidades ancestrales preocupadas por maximizar su puntaje en una app, casi como si estuvieran jugando un videojuego de gestión o tratando de subir de nivel en una red social.

La serie aprovecha la ambientación de la isla de Awaji para darle un toque local y auténtico. No es el típico anime de acción frenética que vemos en televisión; es una comedia de situación relajada, dividida en 25 episodios cortos, diseñada para ver de un tirón mientras descansas. La dinámica es clara: los dioses no están ahí por pura bondad de corazón, sino porque quieren volver a casa, y eso genera situaciones donde su arrogancia divina choca con los problemas cotidianos de la gente común.

Es una propuesta perfecta para entender cómo los japoneses integran sus creencias tradicionales con la tecnología actual. No se toma a sí misma demasiado en serio, y ahí reside su encanto. Es una oportunidad para ver el lado más humano y torpe de lo que, en teoría, debería ser perfecto. Si buscas algo ligero, con un toque de folclore y una premisa que te saca una sonrisa por lo absurdo de la situación, esta historia de dioses castigados intentando cumplir deseos para ganar puntos virtuales es un buen punto de partida.

¿Para quién es?

* Personas que buscan una serie corta y ligera para ver en ratos libres.
* Curiosos por conocer figuras de la mitología japonesa sin complicaciones.
* Fans de las comedias con situaciones cotidianas y toques sobrenaturales.

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