Memory of blue
Anklet to Aoi Umi
アンクレットと蒼い海
Sobre este anime
A veces, el mundo del anime nos sorprende no con grandes producciones de estudios famosos, sino con piezas pequeñas y personales que nacen en las aulas. *Memory of Blue* (conocida en japonés como *Ankuretto to Aoi Umi*) es un claro ejemplo de esto. Se trata de un cortometraje terminado en 2019 que tiene una historia de origen bastante peculiar: fue el proyecto de graduación de tres estudiantes, Akane Hirai, Ryosuke Yanagida y Mai Yamaguchi, mientras cursaban sus estudios en la Universidad de Arte de Tama.
Al acercarse a una obra como esta, es fundamental cambiar el chip. No estamos ante una serie de televisión con cientos de episodios ni ante un lanzamiento comercial diseñado para vender figuras o merchandising. Es, en esencia, un ejercicio académico que logró ver la luz. Esto se nota en su ritmo y en la forma en que se aborda la narrativa, alejándose de los tropos habituales que solemos ver en las plataformas de streaming.
¿Qué hace que este corto sea distinto? Principalmente, su naturaleza artesanal. Cuando vemos anime producido por grandes estudios, todo suele estar muy estandarizado. Aquí, al ser un trabajo universitario, se percibe una intención artística más cruda y directa. Es una ventana a cómo los nuevos talentos japoneses están aprendiendo a contar historias visuales antes de entrar en la industria profesional. Es un vistazo a la etapa de formación, donde el presupuesto es limitado pero la experimentación suele ser mayor.
Para quienes no están familiarizados con el anime, es importante entender que este tipo de proyectos son el equivalente a los cortometrajes independientes que se presentan en festivales de cine de autor. No buscan ser el éxito masivo del año, sino capturar un momento, una emoción o una técnica específica que los creadores querían explorar. En el contexto de la cultura japonesa, la Universidad de Arte de Tama tiene un prestigio considerable, por lo que ver el trabajo de sus egresados nos da una idea de las corrientes estéticas que se están gestando en las nuevas generaciones de animadores.
Aunque su puntuación en los portales especializados es modesta (un 55/100), esto no debe desalentar a nadie. En el arte, la calificación numérica suele ser injusta con las obras experimentales. Este corto no compite en las mismas ligas que las películas de gran presupuesto, y evaluarlo bajo esa lupa sería un error. Es una pieza de nicho, ideal para quienes sienten curiosidad por el proceso creativo detrás de la animación japonesa o para aquellos que disfrutan de historias breves y sin pretensiones comerciales. Es, en definitiva, una forma de apoyar y observar el talento emergente desde su raíz.
¿Para quién es?
* Estudiantes o entusiastas de la animación que quieren ver proyectos universitarios.
* Personas que prefieren historias breves y experimentales sobre tramas complejas.
* Espectadores interesados en descubrir el origen de los futuros talentos de la industria.
