91 Daze
91 Daze
Sobre este anime
Si alguna vez te has sumergido en el mundo del anime, probablemente sepas que los estudios suelen aprovechar los lanzamientos en formato físico —ya sea DVD o Blu-ray— para añadir contenido extra que no verás en la televisión o en las plataformas de streaming. A veces son entrevistas, otras veces son escenas eliminadas, pero en el caso de *91 Daze*, lanzado en 2016, decidieron ir por un camino distinto: la comedia absurda.
Imagínate que acabas de ver una serie intensa, cargada de drama y venganza, y de repente, el estudio decide tomar a esos mismos personajes serios y colocarlos en situaciones cotidianas que rompen completamente con el tono original. Eso es exactamente lo que ocurre aquí. Estamos hablando de una colección de siete cortos breves que funcionan como un “detrás de cámaras” humorístico de *91 Days*, la historia de mafiosos que le dio origen. Aquí no verás tiroteos ni traiciones profundas; en su lugar, verás a Angelo, Nero y Corteo lidiando con problemas mundanos que parecen sacados de una parodia de bajo presupuesto.
Lo que hace que estos cortos sean particulares es precisamente ese choque cultural. En Japón, es muy común que las producciones, incluso las más oscuras o violentas, tengan estos momentos de “descompresión” donde los personajes rompen la cuarta pared o se comportan de forma ridícula. Es una forma de aliviar la tensión del espectador tras haber seguido una trama pesada. Para alguien que apenas se acerca al anime, esto puede resultar extraño al principio, pero es una excelente lección sobre cómo la industria maneja sus franquicias: los personajes no siempre tienen que estar atrapados en su rol dramático.
La calidad técnica o narrativa no es el fuerte de este proyecto; de hecho, con una puntuación de 55 sobre 100, queda claro que no intenta ganar premios ni cambiar la historia de la animación. Es un producto pensado exclusivamente para quienes ya terminaron la serie principal y quieren ver una faceta distinta de sus protagonistas. Es como ver a tus actores favoritos haciendo bloopers o sketches en un programa de variedades después de un rodaje difícil. Si buscas una historia compleja o una animación pulida, te vas a decepcionar, pero si lo que quieres es ver cómo los creadores se divirtieron un poco jugando con sus propios personajes, tiene su encanto.
Es una curiosidad técnica, un pequeño extra que existe en el vacío de los discos físicos y que raramente recibe atención. No es necesario verla para entender la trama principal, ni tampoco es una pieza fundamental de la cultura otaku, pero sirve como recordatorio de que, a veces, los creadores solo quieren reírse un rato de sus propias creaciones.
¿Para quién es?
* Para fans que terminaron la serie original y tienen curiosidad por ver a los personajes en situaciones cómicas.
* Para quienes disfrutan de los contenidos extra de los formatos físicos y el humor absurdo.
* Para espectadores que buscan algo muy breve y ligero que no requiera ninguna inversión emocional.
