Big Wars
Big Wars: Kami Utsu Akaki Kouya ni
ビッグ・ウォーズ 神撃つ朱き荒野に
Sobre este anime
Imagínate que estamos a principios de los años 90. El anime en Japón vivía una época dorada donde la ciencia ficción, los robots gigantes y las batallas espaciales eran el pan de cada día. En ese contexto, donde las historias sobre el futuro de la humanidad solían ser grandilocuentes y llenas de tecnología imposible, nació *Big Wars*, un especial de animación de 1993 que intentó capturar esa ambición, aunque con resultados, digamos, peculiares.
La premisa nos traslada a un siglo XXI donde la humanidad, en su afán por expandirse, ha logrado terraformar y colonizar Marte. Es un escenario clásico: hemos llegado a otro planeta, pero descubrimos que no somos los dueños del vecindario. Resulta que una raza alienígena antigua, a la que llaman “Los Dioses”, ha estado observando nuestros movimientos desde las sombras. Cuando deciden que hemos llegado demasiado lejos, la respuesta no es diplomática, sino una guerra total. Marte, el planeta que lleva el nombre del dios de la guerra, se convierte literalmente en el campo de batalla final.
Si nunca has visto anime, quizás te preguntes qué hace a *Big Wars* diferente de cualquier otra película de invasión alienígena. Lo curioso aquí no es la originalidad de su guion, sino la apuesta estética de la época. El estudio Magic Bus puso todo su esfuerzo en mostrar maquinaria militar: aviones de combate hiperavanzados, cazas orbitales y, sobre todo, acorazados gigantescos que navegan por las dunas de Marte como si fueran barcos en el mar. Es una propuesta muy visual que busca impactar con el diseño de hardware bélico.
Sin embargo, hay que ser honestos: *Big Wars* es un producto de su tiempo en el sentido más crudo. Con una puntuación que apenas roza la mitad del camino en las críticas especializadas, no estamos ante una historia que busque profundizar en la psique humana o en dilemas filosóficos complejos. Es, más bien, un ejercicio técnico de animación de los noventa. Es una obra que se siente como un videojuego de estrategia llevado a la pantalla, donde el foco está en el despliegue de fuerza bruta y en la escala de las batallas, sacrificando a veces la coherencia narrativa o el desarrollo profundo de los personajes.
Entender *Big Wars* requiere aceptar que el anime de los noventa no siempre buscaba ser un drama profundo. A veces, simplemente querían ver qué pasaba si ponías barcos de guerra a navegar sobre la arena roja de Marte. Es un viaje nostálgico a una época donde la animación digital aún no dominaba y todo dependía del trazo a mano, lo que le da una textura particular a esos combates espaciales. Si buscas una historia sencilla de “humanidad contra una amenaza incomprensible”, este título cumple con esa cuota de entretenimiento directo y sin pretensiones, aunque se sienta un poco como una reliquia arqueológica del género.
¿Para quién es?
* Amantes de la estética militar retro y el diseño de vehículos de ciencia ficción clásica.
* Curiosos que quieren explorar cómo se imaginaba el futuro de la exploración espacial en los años 90.
* Espectadores que disfrutan de historias de acción directa sin complicaciones argumentales.
