Fair, then Partly Piggy
Hare Tokidoki Buta
はれときどきぶた
Sobre este anime
Imagina por un momento que todo lo que escribes en tu diario secreto, por más absurdo o descabellado que sea, cobrara vida al día siguiente. No estoy hablando de deseos cumplidos ni de magia al estilo de Harry Potter, sino de una realidad donde, de pronto, te encuentras cocinando lápices para la cena o lidiando con una serpiente gigante en el baño porque simplemente se te ocurrió anotarlo. Ese es el extraño y caótico mundo de *Fair, then Partly Piggy*.
Esta película de 1988, producida por el estudio Oh! Production, nos presenta a Noriyasu, un niño de tercer grado cuya vida da un giro de 180 grados después de una travesura infantil. Todo comienza con un conflicto doméstico muy común: su madre descubre su diario privado. Para evitar la vergüenza y, de paso, sorprenderla, Noriyasu decide llenar sus páginas con mentiras tan disparatadas que nadie creería. El problema es que, en este universo, la realidad parece tener un sentido del humor bastante retorcido y decide tomarse sus anotaciones al pie de la letra.
Lo que hace que esta historia se sienta diferente a otras comedias de la época es la reacción del entorno. Cuando empiezan a suceder eventos imposibles, como que lluevan cerdos del cielo, los adultos y los vecinos no entran en pánico ni se cuestionan la lógica del mundo. Simplemente aceptan que eso es lo que toca hoy. Es una premisa que juega con la idea de cómo los niños ven el mundo y cómo los adultos a veces se vuelven tan rutinarios que ignoran hasta lo más estrafalario.
Contextualizar esta obra es interesante porque nos transporta a una época del anime donde la experimentación visual y narrativa era muy distinta a lo que vemos hoy en plataformas de streaming. No es una historia que busque venderte una gran epopeya o un drama profundo, sino que se apoya en el surrealismo puro. Noriyasu, en su afán de seguir causando impacto, incluso se convierte en una especie de reportero que crea “noticias falsas” solo para ver qué sucede, lo que desata una avalancha de eventos aún más locos que terminan afectando a toda su comunidad.
Si nunca has visto anime y te da curiosidad acercarte a algo que no sea la típica historia de acción o romance, esta pieza es un ejercicio curioso sobre la imaginación desbordada y las consecuencias de jugar con la realidad. Es una película que no se toma en serio a sí misma, y quizás ahí radica su encanto: nos invita a pensar qué pasaría si pudiéramos reescribir nuestro día a día con solo un bolígrafo y un poco de mala intención.
¿Para quién es?
* Personas que disfrutan de historias surrealistas y comedias absurdas que no siguen una lógica tradicional.
* Curiosos que quieren explorar el estilo de animación y narrativa de finales de los 80 sin comprometerse con una serie larga.
* Espectadores que prefieren tramas ligeras donde el caos y el humor visual son los verdaderos protagonistas.
